“La Revolución realiza una tarea ennoblecedora del hombre, dignificadora del hombre y sus mejores valores. Es precisamente la Revolución, la Revolución que busca una sociedad justa, un modo de vida superior, una sociedad más elevada, la que pone en sus niveles más altos los valores patrióticos y los valores humanos. El derecho del hombre a adquirir una cultura, a una escuela, a trabajar, a vivir. El derecho del hombre a la verdadera felicidad”.
“Quienes defendemos el socialismo como futuro para la humanidad, debemos estar en esta batalla que no es todavía la del socialismo, sino la de un mundo distinto librado de la miseria y la opresión, la de cientos de millones de hombres para los cuales es también indispensable convencer a los neocolonialistas de que les es imperativo cambiar, o derrotar su política mediante esta lucha de los pueblos”.
“El nombre de Cuba pasará a la historia por lo que en los campos de la educación, la cultura y la salud ha hecho y está haciendo por la humanidad en la época más difícil que ha conocido nuestra especie”.
“Nosotros tenemos que crear ese tipo de hombre y la sociedad inculcarle tal carácter con su educación y con su ejemplo. Y desde la escuela ir formando esa nueva generación. Hay que pensar en una generación de productores”.
“Revisemos cada disciplina, cada recurso humano y material que dedicamos al deporte. Debemos ser profundos en los análisis, aplicar nuevas ideas, conceptos y conocimientos. Distinguir entre lo que se hace por la salud de los ciudadanos y lo que se hace por la necesidad de competir y divulgar este instrumento de bienestar y de salud”.
“No son los hombres los que hacen la historia, es la historia la que hace a los hombres o a las figuras o a las personalidades; los hombres interpretan, de una forma o de otra, los acontecimientos, pero son hijos de la historia”.
“De no existir la convicción del valor de la conciencia, y su capacidad de prevalecer sobre los instintos, no se podría expresar siquiera la esperanza de cambio en cualquier período de la brevísima historia del hombre”.
“La cultura humana empieza por la justicia entre los hombres, la hermandad entre los hombres, la solidaridad entre los hombres. La cultura empieza por poner al hombre en el centro, el objetivo del esfuerzo. Y no se puede llamar culta una sociedad que convierte al hombre en un instrumento, en un objeto”.
“La Revolución significa: la verdadera justicia, que permite a los hombres adquirir los conocimientos que sirvan para trabajar en beneficio de los demás”.
"Después de este largo trecho que ha andado la república, nos imaginamos aquellos hombres que hace más de medio siglo concibieron para su patria grandes realizaciones, por las cuales ellos se decidieron a entregarlo todo. ¿Qué cruzaba por la mente de aquellos revolucionarios? ¡Cuántas esperanzas! ¡Cuántos sueños de felicidad para su país! Cuántas ilusiones, sin pensar quizás en lo lejos que estaban de realizarse todavía, porque la patria plenamente libre, la república absolutamente independiente y soberana, el pueblo dueño de sus propios destinos, fue un sueño de aquel día”.