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Evo, figuras entre los más agradecidos que acompañan a Fidel, como dice una hermosa canción dedicada al líder de la Revolución cubana, tras el inicio de su viaje a la eternidad, y a quien en la Patria Grande le repetimos por estos días: Padre mío no nos sueltes de la mano que aún no sabemos andar bien sin ti.
Otra victoria de Fidel: Sin una convocatoria digital, sin declaraciones “a pie de urna”, ni estimados de encuestas, Cuba puede proclamar todos el plebiscito más grande del mundo, en el dolor y la energía que Fidel trasmitió a nuestro pueblo con la muerte natural; fallidos más de seiscientos atentados “cuidadosamente elaborados”, para acabar con la vida física del Comandante en Jefe Fidel Castro aún en la Sierra Maestra.
Omar López Rodríguez, Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba –también un reconocido historiador por sus profundas comprensiones e investigaciones del acervo inmaterial–, sitúa las razones en la relación del Comandante en Jefe Fidel Castro y esta suroriental urbe del país, la cual destaca como muy especial en todo momento.
Alto, frente a la montaña,
regresas a ese punto sin nombre
que te espera en Santa Ifigenia,
el cementerio más bello de la Isla,
en Santiago, esa ciudad policromada,
dormida todavía,
donde nacieron, a la vez, tus riesgos y tus sueños,
palpables al amanecer de este nuevo 30 de Noviembre.
El siglo veinte no hubiera sido el mismo sin ti.
Como quien mira desde lejos el mar,
Junto a las luces y las sombras de Cayo Smith,
yo sé que has añorado los inmensos cedros
de tu infancia perdida, allá en Birán,
restaurada en la fija mirada
A las 9 y 44 de la noche de este miércoles pasó frente a la sede de la Asamblea Provincial del Poder Popular de Cienfuegos, en pleno corazón de la ciudad y lugar icónico de la presencia fidelista aquí en 1959, el cortejo fúnebre con las cenizas del líder histórico de la Revolución Cubana.
Justo al frente de ese sitio contiguo al parque Martí, e inmueble que fuera Ayuntamiento de la Perla del Sur en aquel momento, el Comandante le habló al pueblo en la madrugada del 7 de enero de 1959, cuando llegaba victorioso al frente de la Caravana de la Libertad a este territorio.
La firme determinación de que «Fidel y su obra viven y vivirán eternamente en el corazón de los cubanos», centró la gala político-cultural por el aniversario 60 del levantamiento armado del 30 de noviembre, presidida en esta ciudad por el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, miembro del Buró Político del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
A las generaciones que vivieron los días gloriosos del paso de la Caravana de la Libertad en 1959 por la hoy provincia de Mayabeque, se sumaron las que nacieron luego del Primero de Enero, para todas juntas despedir al líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz.
La obra humana de Fidel permanecerá viva y triunfante para todos los tiempos, expresó conmovido Daniel Amaro, quien muy niño vio con sus padres la llegada a Catalina de Güines del victorioso Ejército Rebelde durante su paso hacia la capital.
Mis padres nunca vieron a Fidel de cerca. Ese anhelo insatisfecho lo mitigó el amor sincero por su obra. La «vieja», ama de casa, hizo del hogar su santuario; mi padre, músico moldeado a reglazos pautados por el abuelo entre acordes y compases empíricos, casi nunca tuvo trabajo fijo antes de 1959.
¡Primero de Enero!
Luminosamente surge la mañana./ Las sombras se han ido! Fulgura el lucero/de la redimida bandera cubana.
El aire se llena de alegres clamores. / Se cruzan las almas saludos y besos,/ y en todas las tumbas de nobles caídos/ revientan las flores y cantan los huesos.
Pasa un jubiloso ciclón de banderas / y de brazaletes de azabache y grana./ Mueve el entusiasmo balcones y aceras,/ grita desde el marco de cada ventana.
Porque el hombre ocurrente y jaranero, y minuciosamente inquisitivo, lograba atravesar el verde traje. Y la gente lo veía, y no había modo de no sentirlo. Y era artilugio, maravilla. Era Fidel, es Fidel. Y de ese hombre hay mucho que contar, que anhelar…
De relatos y encuentros, de impresiones que se guardan como reliquias hablan nuestros lectores.
La tensión inconsolable con la que miles y miles de matanceros aguardaron las cenizas de Fidel, desasosiego que por momentos obró el milagro de hacer correr las lágrimas de mucha gente, devino infinita manifestación de amor y agradecimiento hacia el líder de la Revolución Cubana.
Noviembre 25 de 2016. Mientras en La Habana, la salud del líder histórico de la Revolución se deteriora, en el bloque materno del Hospital Abel Santamaría de Pinar del Río, un equipo médico se prepara para traer al mundo a Fidel Alejandro Acosta Rodríguez.
Sus padres todavía no han decidido que ese será su nombre, pero los trágicos acontecimientos que marcarán el día, los motivarán a hacerlo.