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Villa Clara dijo: Yo soy Fidel en una sola voz. Lo expresó con la convicción de hacer y construir una sociedad más próspera, durante el acto por el aniversario 58 del Triunfo de la Revolución Cubana en la provincia.
A Fidel, a su ética y ejemplo se dedicó el acontecimiento a la vez que se rememoró la épica historia de lucha, dignidad y soberanía lograda con la conquista del primero de enero de 1959 en que los cubanos logramos la real independencia.
Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí, dibujó en versos las cinco letras del nombre del Comandante invicto. Las plasmó en numerosas estampas, desde la memorable Marcha Triunfal del Ejército Rebelde, hasta muchas otras, con las cuales, como expresó el propio poeta, dejó a un lado la poesía escrita para lectura unipersonal y de pequeño cenáculo para revivirla entre el clamoreo de la muchedumbre, el ruido de los altoparlantes y la compañía de la oratoria política, y convertirse así en singular cronista de la epopeya revolucionaria.
“Le manifesté mi intención de retornar a Holguín y me aconsejó no hacerlo hasta que el grupo se aclimatara a los rigores de la guerrilla; finalmente me pidió que permaneciera allí porque en el llano podría complicarme y ser asesinado”.
Para no pocos políticos y jefes militares estadounidenses, el 1° de enero de 1959 debió resultar frustrante al confirmar sus temores en relación con el posible triunfo del Ejército Rebelde liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
A veces en sitios intrincados en las lomas. Otras, metido en la Ciénaga. En alguna que otra ocasión inaugurando sueños. En esas madrugadas que enlazan un año con otro, Fidel siempre anduvo haciendo de las suyas. Junto a carboneros, cerca de artistas, unido a los constructores, rodeado de periodistas… Siempre con el pueblo, eso no variaba. Desde que en 1959 Cuba llegó a la libertad, algo especial ocurrió con esa madrugada en la que se despide un año y se recibe otro: le salieron barbas.
Enero de 1959 bullía de acontecimientos. El día primero, desde Palma Soriano, las ondas de la Radio Rebelde difundían un vibrante llamamiento de Fidel: “Los trabajadores cubanos, orientados por la sección obrera del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, deben en el día de hoy tomar todos los sindicatos mujalistas y organizarse en las fábricas y centros laborales para iniciar al amanecer de mañana la paralización total del país.”. “¡A la huelga general revolucionaria en todos los territorios no liberados!”
Adolfo Begdali, combatiente del Ejército Rebelde y testigo de aquel acontecimiento, ponderó que los continuadores de quienes llegaron en aquella Caravana poseen una preparación profesional, política e ideológica superior, como fruto de las enseñanzas del líder de la Revolución y la vigencia de los principios que enarboló
Tenía cuatro teléfonos negros sobre el buró, a la izquierda. A través de esos aparatos progresó la historia de la Revolución en estas cinco décadas. A través de ellos se había articulado sus argumentos, sus órdenes, sus citas, sus compromisos y, pocos lo saben, con ellos dedicó repetidas noches a comunicarse con congresistas y senadores norteamericanos —mientras más recalcitrantes en su contra, mejor— para, en vehemente tono de “Saulio, Saulio, ¿por qué me persigues?”, contarles su programa revolucionario y sus anhelos de paz y prosperidad y de barrer con la injusticia en suelo cubano.
Era un día hermoso y cálido el mes de mayo de 1972. Nubes blancas y algodonosas salpicaban ese cielo azul tan típico de la primavera oranesa. No faltaba más que el triángulo rojo y la "Estrella Solitaria" para perfeccionar la bandera del país del huésped del día. Pero el tiempo no había osado empujar la extravagancia hasta ese punto, ni siquiera si, para ser franco, el visitante del día valía la pena. Es cierto que Oran, capital del oeste de Argelia, no estaba acostumbrado a recibir a personajes de esta magnitud. Y ese día, una década después de la...
En abril de 1959 Fidel viaja a los Estados Unidos –su segunda salida al exterior después del triunfo de la Revolución–, no para pedir dinero como estaban acostumbrados los presidentes de la república neocolonial burguesa, sino para explicar los rumbos que tomaría la Revolución y tratar de lograr la comprensión del gobierno y pueblo de Estados Unidos sobre el nuevo momento histórico que se vivía en Cuba.
La Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías de Avanzada dio a conocer, en esta capital, una cronología sobre la percepción de ese tipo de energía que tenía el máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, en fecha tan temprana como el 26 de julio de 1953.
Fidel y el programa nuclear cubano titula, la institución, la sucesión de pronunciamientos en torno a su uso y que a continuación transmitimos.