El 19 de abril de 1961 los cubanos vencían a los mercenarios en Playa Girón, una invasión ordenada por Estados Unidos con el fin de derrocar al naciente Gobierno Revolucionario. Dos días antes comenzaron a desembarcar por las inmediaciones de la Ciénaga de Zapata y en 72 horas, el Ejército Rebelde y los milicianos vencieron a los mil 500 mercenarios ordenados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para la acción.  
En el primero de mis tres libros (Democracy in Cuba and the 1997-98 Elections, editorial José Martí, 1999, La Habana), escribí:  
Jack Ma, el multimillonario dueño de Alibaba, donó kits de diagnóstico y barbijos a 24 países de la región. La carga no llegó a la isla.
Por tan solo colocar la palabra compañero en el título de este comentario, cierto lector diría: Ya este escritor viene con el teque político. ¿Y por qué, si la palabra compañero –que aparece 43 veces en el Quijote y 77 en la Biblia–, proviene de una lengua tan antigua como el latín, donde la unión de cum y panis significa comer solidariamente del mismo pan?  
En ocasión de conmemorarse este 22 de abril el aniversario 150 del natalicio de Vladimir Ilich Lenin, y mediante un mensaje al Partido Comunista de la Federación de Rusia, el Comité Central del Partido Comunista de Cuba se declaró unido «a todos los revolucionarios del mundo» en el recuerdo reverente al fundador y líder de la legendaria Revolución Socialista de Octubre.  
El líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, desde fecha temprana como el 9 de diciembre de 1981, resaltaba las potencialidades de la mayor de las Antillas para estar a la vanguardia en el mundo en la Medicina y convertir a la Isla en una potencia universal.   Transcurrió en la clausura del V Congreso del Sindicato de los Trabajadores de la Salud, efectuada en el teatro Principal de Camagüey, cuando el Comandante en Jefe compartía los objetivos con los delegados, invitados  y todo el pueblo cubano:  
Alfonso M. Cancillieri era lombardino. Su sueño más puro, apasionado y apremiante, era viajar a Cuba. Para ello partió a New York y luego de ingentes gestiones con amigos cubanos, en la primera embarcación disponible, emprendió la aventura. El vapor se nombraba Tillie. Parecía seguro y marinero, pero la naturaleza lo puso a prueba.   Apenas salido de la urbe neoyorquina, una violenta tormenta se ensañó con la frágil nave. Olas enormes que lo rebasaban, fueron llenando de saladas aguas sus bodegas y compartimentos.  
Estos días, veloces pese a todo, han perdido su meridiano de las 12. Lo bajamos a las 11 para escuchar al doctor Durán. Primero nos actualiza sobre el avance del horror en tiempo real, esa epidemia mundial de la de­sigualdad, la irresponsabilidad y la injusticia que mata más que el virus. Luego ofrece cifras y consideraciones sobre la tenaz batalla cubana por la vida.  
“No es fácil mantener la higiene a 11 mil metros de altura”, dice Yosvanis Díaz Hechavarría describiendo las 18 horas que tomó su viaje hasta Sudáfrica. El licenciado en electromedicina de la provincia de Las Tunas está abriendo un nuevo capítulo en su vida esta vez integrando la Brigada Médica Cubana Henry Reeve que llegó a esa nación del hemisferio Sur para enfrentar la pandemia del nuevo coronavirus.  
Estados Unidos no escucha ni a la onu y mucho menos al mundo. A pesar de los pedidos de levantar sanciones en tiempos de pandemia como la que hoy se cobra miles de vida en todo el planeta y en su propio país, arrecia su agresiva política contra Cuba. Pero hoy continúa más aislado que nunca, ante el prestigio de esta Isla, que ofrece solidaridad a corazón abierto.  
Como afirmó Fidel hace 20 años, y aun antes, en los días posteriores al Moncada, la verdad, por mucho que la obstaculicen, termina por abrirse paso.
Han pasado dos décadas, pero como tantas otras veces en la historia, no han perdido sus palabras ni un ápice de vigencia. Aquel magistral concepto que se unió a su inconmensurable legado ideológico, se nos presenta hoy como profundo y claro recordatorio de lo que hemos construido como pueblo, como nación, como cubanos, de lo que hemos edificado juntos.