Los estudiantes de la Enseñanza Media se reunieron: tenía lugar su XI Congreso. Al escucharlos, experimenté un sano orgullo y una explicable envidia. ¡Qué privilegio a su fecunda edad! Si hoy es masivo el estudio universitario, también es masiva una actividad más importante: la batalla de ideas antes de ingresar en las universidades.
Raúl lo había invitado. Dijo que no quería verme para no contagiarme con el virus de la gripe. Puros pretextos para no someterse a la tortura de mis preguntas habituales. ¿Para qué tomo la Vitamina C? ―le mando a decir. ¿Acaso se van a enfermar todos los jefes y jefas de Estado que estaban en la calurosa y feliz reunión final del Grupo de Río?
Fue por knock-out, en la capital de la República Dominicana. Pudimos seguir el match por Telesur sin perder un segundo. Allí estaban casi todos los Presidentes latinoamericanos del Grupo de Río. Correa, presidente de Ecuador, lo había anunciado el día antes. Me atreví a enfatizar en una reflexión la importancia de esa reunión. No tuvo lugar en el seno de la OEA. Lo esencial es que los diplomáticos de Estados Unidos no estaban presentes. De una forma u otra, a pesar de las profundas diferencias ideológicas y tácticas, todos brillaron y reflejaron cualidades que los llevaron a cargos...
La Hojilla, programa de Venezolana de Televisión, se encargó de seleccionar, a lo largo de meses hasta ayer 5 de marzo, datos y frases que reflejan con precisión el plan imperialista de hacer con Chávez lo que se hizo con Milosević después de la guerra genocida de Kosovo: juzgarlo en el Tribunal Penal Internacional.
Recuerdo cuando nos visitó, meses antes de la campaña electoral donde pensaba presentarse como candidato a la Presidencia de Ecuador. Había sido Ministro de Economía del gobierno de Alfredo Palacio, médico cirujano con prestigio profesional, que también nos había visitado en su condición de Vicepresidente, antes de acceder a la presidencia, por situaciones imprevistas que se dieron en Ecuador. Este había sido receptivo a un programa de operaciones oftalmológicas que le ofrecimos como forma de cooperación. Existían buenas relaciones entre ambos gobiernos.
Los médicos y  los demás profesionales y técnicos de la salud cubanos constituyen una fuerza excepcional. Ningún país cuenta con algo similar; igual que los soldados internacionalistas de nuestra isla, se formaron en el combate. Sus misiones en el exterior se atienen a rigurosas normas éticas. Sus servicios se prestan gratuitamente o se comercializan, según las circunstancias del país receptor. Ellos no son exportables.
Sergio se nos fue. Escuché por televisión hace un rato las noticias sobre la incineración de su cadáver. Era mucho más joven que yo. Si tuviéramos una mayor cultura sobre la salud quizás no se habría marchado tan pronto. De él aprendí cuando visitaba las bellas montañas del centro de la Isla. Admiraba sus principios. Estoy seguro de que no le habría gustado que sus cenizas reposaran en el cementerio de la capital. Ojalá que sus familiares o quienes tengan ese derecho, decidan colocarlas en algún bosque del Escambray, donde un árbol crezca junto a su memoria. Aceptaré cualquier decisión con...
Estas líneas se publicarán mañana 29 de febrero. Un gran número de tareas nos esperan pronto. El lunes 3 se iniciará el X Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, a los que siempre asistí y en los cuales expresé diversos puntos de vista. Por los acontecimientos internacionales que tienen lugar, este será sin duda de gran trascendencia por la presencia de prestigiosos economistas, algunos Premios Nobel y dos eminentes jefes de Estado.
Por casualidad me enteré de que la OEA existía, al leer hoy un cable de Internet con el artículo de Georgina Saldierna, publicado en La Jornada, titulado “Descarta Insulza que Cuba pueda ser reaceptada de inmediato en la OEA”. Nadie se acordaba de ella. Véase el carácter antediluviano del argumento.
Ese martes no hubo noticia internacional fresca. Mi modesto mensaje al pueblo, del lunes 18 de febrero, no tuvo dificultad para divulgarse con amplitud. Desde las 11 de la mañana comencé a recibir noticias concretas. La noche anterior había dormido como nunca. Tenía la conciencia tranquila y me había prometido unas vacaciones. Los días de tensión, esperando la proximidad del 24 de febrero, me dejaron exhausto.
Hace más de dos semanas, el 27 de enero de 2008, la publicación digital Tom Dispatch reprodujo un artículo, traducido para Rebelión por Germán Leyens: La crisis de la deuda es la mayor amenaza para Estados Unidos, de Chalmers Johnson. Este autor norteamericano no ha sido previamente distinguido con el Nobel, como Joseph Stiglitz, prestigioso y reconocido economista y escritor, o el propio Milton Friedman, inspirador del neoliberalismo que condujo a muchos países por ese desastroso camino, incluido Estados Unidos.
A mí me alojaron en la antigua residencia del Gobernador francés en toda Indochina cuando visité Viet Nam en 1973, país al que arribé el 12 de septiembre, después del acuerdo entre Estados Unidos y Viet Nam, al que usted alude. Allí me visitó Pham Van Dong, entonces Primer Ministro, que lloraba al recordar los sacrificios humanos y materiales impuestos a su país; de allí partí a visitar el Sur ?todavía no totalmente liberado? hasta la Línea McNamara, donde los fortines de acero habían sido tomados por los combatientes vietnamitas, a pesar de los bombardeos y los incesantes ataques aéreos de...