“En nuestra sociedad y en nuestro Partido debe imperar un principio: el mérito, la capacidad, la modestia. ¡Y jamás un cargo puede entrañar privilegios de ninguna índole!, y el aprecio de nuestra sociedad a sus militantes revolucionarios no tiene preferencia”.

"La seriedad de un Partido revolucionario se mide por la actitud ante sus propios errores

[... ] Deseo traer a colación aquí un pensamiento de Lenin, quien dijo que la actitud —es decir—, la seriedad de un Partido revolucionario se mide, fundamentalmente, por la actitud ante sus propios errores. Y así también nuestra seriedad de revolucionarios y de gobernantes se medirá por nuestra actitud ante nuestros propios errores.

Claro que los enemigos siempre están atentos a conocer cuáles son esos errores. Cuando esos errores se cometen y no se autocritican, el enemigo puede aprovecharlos..."

 

Comparecencia por radio y televisión el 26 de marzo de 1962, Fidel Castro

"... El Partido dirige, dirige a través de todo el Partido y dirige a través de la Administración Pública.

Un funcionario tiene que tener autoridad. Un ministro tiene que tener autoridad. Un administrador tiene que tener autoridad, discutir todo lo que sea necesario con el consejo técnico asesor (NR: consejo de dirección), discutir con las masas obreras, discutir con el núcleo, pero decide el administrador, porque la responsabilidad es suya. El Partido a través de su Dirección Nacional exige responsabilidad a los funcionarios administrativos, pero para exigirles responsabilidad tiene que darles autoridad. Debe tener autoridad. Si él no decide, si decide un núcleo, si al nivel de la provincia o al nivel del centro de trabajo, al nivel local, decide el núcleo, ¿qué responsabilidad se le puede exigir al ministro? No se le puede exigir la responsabilidad, porque no tiene ninguna facultad.

La facultad la tiene el ministro para designar, para quitar, para poner, dentro de las normas que le traza la Revolución, dentro de las normas que le trazan los reglamentos y las leyes del país, pero, al mismo tiempo, es responsable ante la dirección política de la Revolución de sus funciones, de su trabajo. Sencillamente tiene que dar cuenta de lo que hace. Ahora, para dar cuenta necesita, lógicamente, tener atribuciones."

“Cuando nuestra organización sea fuerte, cuando en cada municipio, en cada pueblo, en cada sitio, tengamos un secretario del Partido formado, disciplinado, educado en la fe hacia las masas, convencido de que en las masas hay una cantera infinita de valores, que en las masas están los hombres y las mujeres que necesitamos para cada tarea, ¡ah!, entonces estaremos en condiciones de librar la batalla contra los enemigos de la clase obrera, contra los enemigos de nuestros trabajadores a nivel de pueblecito, de ciudad, de provincia o de república, si las circunstancias lo exigen”. 

“El Partido no es prebenda, el Partido es sacrificio; al Partido no se va a buscar nada.  Enseñémosle primero que nada a cada revolucionario, que al Partido se va a darlo todo.”

“Si no hay partido revolucionario, si no hay método revolucionario, no habrá educación revolucionaria.  Y si no hay educación revolucionaria no habrá partido revolucionario”. 

"Contamos con un formidable Partido, un Partido que esté a la altura de la tarea histórica de nuestro pueblo y de nuestra Revolución."

"Y eso es el Partido: la vanguardia.  Y por eso nos esforzamos en que esa vanguardia esté integrada por los mejores revolucionarios."

“El Partido es la organización que debe estar en todos los frentes, rectificando todo lo que esté mal hecho, arreglando todo lo que pueda arreglarse, o explicando todo lo que no pueda resolverse”.

“Nuestro Partido y nuestras organizaciones de masas, y nuestro pueblo revolucionario, tienen que estar preparados para todas las fases, ¡para todas las fases! Solo convencidos de esto, solo sabiendo esto —y por eso es que podemos llamarnos un pueblo invencible”.

“Nuestro Partido educará a las masas, nuestro Partido educará a sus militantes. Entiéndase bien: ¡Nuestro Partido! ¡Ningún otro partido, sino nuestro Partido y su Comité Central!”

"Hay que fortalecer el aparato político. El Partido no administra. Orienta, dirige, impulsa, apoya, garantiza el cumplimiento de los planes de la Dirección de la Revolución en cada lugar. Hay que fortalecer el aparato administrativo, fortalcer las organizaciones de masa. Y sobre todo fortalecer el Partido [...]"

 

Comparecencia a través de la radio y laTV nacionales para informar sobre zafra azucarera de 1970, el 20 de mayo de 1970