"(...) sin educación, realmente no puede haber Revolución. Y la Revolución alcanzará tanto más avance y tanto más éxito, cuanto más trabaje en el campo de la educación, cuantos más técnicos competentes, hombres, administradores competentes, maestros, técnicos, cuadros revolucionarios, tenga. Y en eso está lo fundamental".

“Los maestros seguirán uniéndose a la Revolución, y los maestros cada vez más sentirán como suya la Revolución; y los maestros, en número cada vez mayor, se incorporarán a las tareas de la Revolución”.

“…la Revolución alcanzará tanto más avance y tanto más éxito, cuanto más trabaje en el campo de la educación, cuantos más técnicos competentes, hombres, administradores competentes, maestros, técnicos, cuadros revolucionarios, tenga.  Y en eso está lo fundamental.”

“La juventud de Cuba, hoy día, ha desempeñado un papel de extraordinaria importancia, está jugando un rol, como posiblemente no lo haya hecho ninguna otra juventud, en la educación y en la defensa del país. Hay que también situarse a la vanguardia de la Revolución en el estudio, en el estudio de las enseñanzas técnicas, en la cultura general, en la cultura política; hay que situarse también en el esfuerzo por la producción”.

"Una revolución educa, una revolución combate la ignorancia y la incultura, porque en la ignorancia y en la incultura están los pilares sobre los que se sostiene todo el edificio de la mentira, todo el edificio de la miseria, todo el edificio de la explotación."

“La Revolución tiene que ocuparse de la educación física y del deporte como una cuestión fundamental para el país”.

“La Revolución tiene que ocuparse de la educación física y del deporte como una cuestión fundamental para el país” (…) “Sin revolución no se habría podido soñar siquiera con empezar a desarrollar en nuestra patria un gran movimiento deportivo”.

"Hemos ganado una gran batalla, y hay que llamarlo así: batalla, porque la victoria contra el analfabetismo en nuestro país se ha logrado mediante una gran batalla, con todas las reglas de una gran batalla. Batalla que comenzaron los maestros, que prosiguieron los alfabetizadores populares, y que cobró extraordinario y decisivo impulso cuando nuestras masas juveniles, integradas en el ejército de alfabetización "Conrado Benítez", se incorporaron a esa lucha".

"Cuando se dijo que Cuba iba a liquidar el analfabetismo en el sólo término de un año, aquello parecía una afirmación temeraria, aquello parecía un imposible... hubiera sido una tarea imposible para cualquier pueblo del mundo, salvo que esa tarea se la planteara un pueblo en revolución. Sólo un pueblo en Revolución hubiese sido capaz de desplegar el esfuerzo y la energía necesarias para llevar adelante tan gigante propósito."

"Dentro de algunos años, comenzarán a surgir decenas de miles de técnicos, y algún día se contarán por cientos de miles los técnicos universitarios y de todos los niveles, y eso augura un porvenir tremendo, un porvenir incalculable para nuestro país, porque nosotros estamos muy conscientes de que el triunfo de la Revolución significó el derecho al futuro, no significó, fundamentalmente, más que ese derecho y esa oportunidad que tanto anhelan los pueblos".

"¡Y nosotros queremos que todos los niños sean felices!  Para que los niños sean felices se ha luchado, para que los niños sean felices han tenido que dar su vida muchos patriotas, desde Martí, Maceo y todos los que han muerto".