"Sabemos hoy lo que nuestro pueblo es y lo que significa y los valores morales de nuestro pueblo, porque una patria, una revolución, una conciencia revolucionaria, el patriotismo socialista, el internacionalismo proletario, es un valor moral, es una conciencia revolucionaria en el pueblo".

"La fuerza no está en la mentira ni en la demagogia, sino en la sinceridad, la verdad y la conciencia. Las armas además las tiene el pueblo y con ellas defiende la revolución".

“Los imperialistas intentan ridículamente presentar a nuestro país como régimen de fuerza. Efectivamente hay fuerza, pero la fuerza no está en las armas, ni en las leyes, ni en las instituciones del Estado; están en el pueblo, en las masas, en las convicciones revolucionarias y en la cultura política de cada ciudadano”.

“Los imperialistas intentan ridículamente presentar a nuestro país como régimen de fuerza. Efectivamente hay fuerza, pero la fuerza no está en las armas, ni en las leyes, ni en las instituciones del Estado; están en el pueblo, en las masas, en las convicciones revolucionarias y en la cultura política de cada ciudadano”.

"¿Cómo puede hablar, en fin, de derechos humanos el gobierno imperialista que mantiene una base militar por la fuerza en nuestro territorio, y somete a nuestro pueblo a un criminal bloqueo económico?"

"Sobre el largo camino recorrido correspondió a nuestra generación el privilegio de la victoria y la cosecha de sus espléndidos frutos. Podemos por eso conmemorar la fecha de nuestra rebelión en la libertad, la independencia y la justicia que soñaron tantas generaciones de antecesores. Mas las ideas de libertad, independencia y justicia no eran las mismas en cada época. Para el esclavo en su tiempo significaba simplemente suprimir esa ignominiosa condición social y jurídica; para los burgueses romper las trabas del coloniaje; para el siervo obtener el pleno derecho a la tierra y sus frutos. Para el obrero, sin embargo, el concepto de libertad, independencia y justicia era muy distinto: la supresión total de toda forma de explotación del hombre por el hombre, la plena y verdadera igualdad para todos los seres humanos, la fraternidad y la cooperación entre todos los pueblos del mundo. A esta época, la del internacionalismo y la del socialismo, la del más pleno e íntegro concepto de la libertad y la fraternidad entre los hombres correspondió vivir nuestra Revolución."

“Los hombres y los pueblos no se resignarán a la autodestrucción, ni a la opresión. Sabrán conquistar la paz y sabrán a la vez conquistar la libertad.”

“Los problemas de África y del Medio Oriente se han convertido en el centro de la situación internacional de nuestros días y sus decisiones no solo influirán en el problema de la distensión internacional, que es el foco de las preocupaciones universales, sino que además determinarán el destino de los pueblos africanos, del pueblo árabe de Palestina y con ello el rumbo de la lucha de los países que en Asia, África y América Latina combaten por lograr consolidar y desarrollar sus independencias nacionales, e incorporarse a plenitud de igualdad y de derechos en el torrente de progreso que conduce a la humanidad hacia metas económicas y sociales más altas”.

“Los años futuros serán de esfuerzos, de trabajo, seguirán siendo años duros. No habrá años fáciles; pero serán años de continuo avance y de seguro avance para nuestro pueblo y nuestra Revolución”.

“Cualquier elección que tenga lugar en Nicaragua, por muchos recursos que se le brinde a las bandas reaccionarias, la ganan los sandinistas por amplísima mayoría. Cualquier tipo de elección, bajo cualquier forma constitucional donde el ciudadano pueda votar y vote, ganan los sandinistas”.

“Es destacable algunas características que hemos observado en los compañeros revolucionarios nicaragüenses. En primer lugar es destacable el espíritu combativo del pueblo, el heroísmo, la valentía. Se han destacado como grandes combatientes, pero se han destacado también como grandes tácticos y grandes estrategas políticos; han demostrado una gran sabiduría, una gran capacidad de unir, una gran capacidad para actuar en medio de circunstancias difíciles y complejas”.

“El triunfo sandinista no es solo la victoria frente a 45 años de somocismo; es la victoria frente a 150 años de dominación extranjera en el país, es la victoria alcanzada sobre siglos y siglos de conquista, de explotación y dominio extranjero; porque si algo puede asegurarse es que por primera vez, ¡por primera vez!, ha sido totalmente libre e independiente el pueblo de Nicaragua en toda su historia”.