“¿Por qué los agresores sionistas pueden igualmente bombardear a diario los campamentos de refugiados palestinos y las poblaciones del Líbano? ¿Quién les ha dado ese derecho? ¿Quién les ha dado ese poder? ¿Por qué pueden usar las armas más sofisticadas de destrucción y muerte? ¿Quiénes las suministran? ¿No vemos acaso en ello una prueba irrefutable del papel agresivo del imperialismo y el tipo de orden y paz que desean para nuestros pueblos? ¿O es que cuando se mata un niño, un anciano, una mujer, un adulto negro, un palestino, un libanés, no se comete un crimen? ¿Se pueden diferenciar estos métodos y estas concepciones de la concepción y los métodos que practicó en su tiempo la Alemania fascista? Sin embargo, día a día, las noticias de actos genocidas de este tipo nos llegan en los cables, incluso a través de las agencias de prensa imperialistas, como si quisieran acostumbrarnos a la aceptación resignada y mansa de los hechos”.

“Si se trata de defender esos principios, si se trata de defender la independencia y el papel propio, prestigioso, solidario y cada vez más constructivo e influyente en la vida internacional de los no alineados, para que se escuche la voz enérgica y justa de nuestros pueblos, Cuba estará en la primera línea de la defensa de estos principios”.

“Estamos agradecidos a la gloriosa Revolución de Octubre, porque inició una nueva era en la historia humana, hizo posible la derrota del fascismo y creó condiciones en el mundo que, unidas a la lucha abnegada de los pueblos, condujo al desplome del odioso sistema colonial. Ignorarlo es ignorar la historia misma”.

"El socialismo no necesita como sistema la producción de armas para su economía; no necesita ejércitos para apoderarse de los recursos de otros pueblos. Si se hubiese cumplido ya la consigna de unidad y fraternidad entre todos los pueblos y hombres, no harían falta armas para atacar ni oprimir a nadie, ni armas para conquistar la libertad y defenderla."  

"En las relaciones internacionales practicamos nuestra solidaridad con hechos, no con bellas palabras. (…) Cuba tiene en estos momentos prestando servicio en el exterior, el doble del número de médicos que el total de los que trabajan en distintos países a través de la Organización Mundial de Salud de las Naciones Unidas. Nobles y abnegados hijos de Cuba han caído a miles de millas de su patria apoyando al movimiento de liberación, defendiendo causas justas de otros pueblos, combatiendo contra la expansión de los racistas sudafricanos y otras formas de agresión imperialista a la dignidad humana y a la integridad e independencia de naciones hermanas. Ellos expresan la pureza, el desinterés, el espíritu de solidaridad y la conciencia internacionalista, que la revolución ha forjado en nuestro pueblo."

"¿Por qué los racistas rhodesianos y sudafricanos pueden bombardear casi a diario, impunemente, a Mozambique, Zambia, Angola, Bostwana, asesinando a miles y miles de refugiados y a los propios ciudadanos de esos países? ¿Por qué los agresores sionistas pueden igualmente bombardear a diario los campamentos de refugiados palestinos y las poblaciones del Líbano? ¿Quién les ha dado ese derecho? ¿Quién les ha dado ese poder? ¿Por qué pueden usar las armas más sofisticadas de destrucción y muerte? ¿Quiénes las suministran? ¿No vemos acaso en ello una prueba irrefutable del papel agresivo del imperialismo y el tipo de orden y paz que desean para nuestros pueblos? ¿O es que cuando se mata un niño, un anciano, una mujer, un adulto negro, un palestino, un libanés, no se comete un crimen? ¿Se pueden diferenciar estos métodos y estas concepciones de la concepción y los métodos que practicó en su tiempo la Alemania fascista? Sin embargo, día a día, las noticias de actos genocidas de este tipo nos llegan en los cables, incluso a través de las agencias de prensa imperialistas, como si quisieran acostumbrarnos a la aceptación resignada y mansa de los hechos."

"Sudáfrica misma constituye el más bochornoso baldón para los pueblos del mundo. La dignidad humana se tiene que sentir ofendida por ese repugnante reducto del espíritu nazi-fascista que subsiste en el cono sur de África, donde 20 000 000 de africanos son oprimidos, explotados, discriminados y reprimidos por un puñado de fascistas. ¿Quién engendró semejante régimen? ¿Quiénes lo apoyan? Se dice que los racistas sudafricanos pueden incluso construir bombas atómicas. ¿Contra quién podrán usarlas? ¿Contra los guetos negros de Petroria? ¿Acaso servirán para impedir la justa e inevitable liberación del pueblo?"

"Cito en primer término al sufrido y valeroso pueblo palestino. Ningún despojo más brutal de los derechos a la paz y existencia de un pueblo se ha cometido en este siglo. Entiéndase bien que no somos fanáticos. El movimiento revolucionario se educó siempre en el odio a la discriminación racial y los pogromos de cualquier tipo, y desde el fondo de nuestras almas, repudiamos con todas nuestras fuerzas la despiadada persecución y el genocidio que en su tiempo desató el nazismo contra el pueblo hebreo. Pero no puedo recordar nada más parecido en nuestra historia contemporánea que el desalojo, persecución y genocidio que hoy realizan el imperialismo y el sionismo contra el pueblo palestino. Despojados de sus tierras, expulsados de su propia patria, dispersados por el mundo, perseguidos y asesinados, los heroicos palestinos constituyen un ejemplo impresionante de abnegación y patriotismo, y son el símbolo vivo del crimen más grande de nuestra época."

"Para nosotros los marxistas, la guerra y las armas están indisolublemente asociadas en la historia al sistema de explotación del hombre por el hombre y a la sed insaciable que tal sistema entraña de apoderarse de los recursos naturales de otros pueblos. "

“La historia del comercio internacional ha demostrado que el desarrollo es el factor más dinámico del comercio mundial. La mayor parte del comercio de nuestros días se realiza entre países plenamente industrializados. Podemos asegurar que mientras más se extienda la industrialización y el progreso en el mundo, más se extenderá también el intercambio comercial, beneficioso para todos”.

“La historia nos ha enseñado que el acceso a la independencia para un pueblo que se libera del sistema colonial o neocolonial es, a la vez, el último acto de una larga lucha y el primero de una nueva y difícil batalla. Porque la independencia, la soberanía y la libertad de nuestros pueblos, aparentemente libres, están de continuo amenazadas por el control externo de sus recursos naturales, por la imposición financiera de organismos internacionales oficiales y por la precaria situación de sus economías que les merma la plenitud soberana”.

“Cuando se analiza la estructura del mundo contemporáneo se comprueba que esos derechos de nuestros pueblos no están todavía garantizados. Los Países No Alineados sabemos bien cuáles son nuestros enemigos históricos, de dónde vienen las amenazas y cómo debemos combatirlas”.