“Para orientarnos nosotros mismos, en primer lugar, y para saber orientar correctamente a nuestro pueblo, tenemos que aprender y tenemos que enseñar. Estudiar y enseñar, porque es vital y es decisivo para la Revolución, puesto que aquí se han enfrentado fuerzas históricas, intereses antagónicos e irreconciliables, en una lucha a muerte”.
“En medio de una revolución, de una revolución verdadera como es esta, en medio de un cambio tan profundo, tan audaz, en medio de un conflicto de tal dimensión histórica como es el conflicto en que nosotros estamos enfrascados con la más poderosa fuerza reaccionaria del mundo, hay que estudiar, y hay que estudiar de verdad; y hay que adentrarse a fondo, y hay que sacar a relucir todas las armas y todas las fuerzas de la ciencia y de la verdad”.
“Para la Revolución nuestra, proceso convulso, audaz, que se adentra en la historia firme y resueltamente, desafiando tantas y tantas dificultades, significa mucho el que nuestro pueblo, todos nosotros —unos más tarde, otros más temprano—, hayamos ido haciendo nuestra la única ciencia política y revolucionaria verdadera que existe”.
“¿Qué puede haber más difícil y más complejo, en primer lugar, que una Revolución: qué puede haber más difícil y más complejo en la vida de los pueblos que la política: y qué puede haber más difícil que aquello que tiene que irse aprendiendo en medio del fragor de la lucha, de la batalla diaria? Y que de la propia lucha y de cada batalla tiene que ir extrayendo más y más conocimientos”.
“Todo trabajo revolucionario tiene siempre muchas cosas que superar”.
"Si no hay partido revolucionario, si no hay método revolucionario, no habrá educación revolucionaria. Y si no hay educación revolucionaria no habrá partido revolucionario."
“La Revolución tiene su apoyo en la clase obrera, en las clases trabajadoras, la contrarrevolución tiene su apoyo en los parásitos, en los burgueses urbanos y rurales”.
“Si nos dieran a escoger entre una revolución sin dificultades, en que todo fuera fácil y sencillo, y una revolución con dificultades, escogería una revolución con dificultades, porque las dificultades son las que enseñan y engrandecen a los pueblos”.
“Hay que ponerse en el corazón de un trabajador: hay que ponerse en la mente de un hombre humilde del pueblo, pensar en qué cosas mueven sus sentimientos y su conducta; cada uno un sentimiento, dentro de los infinitos sentimientos que un proceso revolucionario suscita, cada uno de ellos relacionando a la Revolución con aquello que está más próximo, que le llega de más cerca”.
“Los pueblos tienen una capacidad de lucha tremenda. Eso es lo que no saben los burgueses: adónde llega el sacrificio del pueblo, lo que es capaz de hacer el revolucionario, ¡cómo los espíritus revolucionarios se preparan a lo que sea, como sea! Porque eso es virtud de los pueblos heroicos, virtud de los pueblos que tienen derecho a ocupar un lugar en la historia. Y ese es nuestro pueblo.”
“La Revolución no es una lucha por el presente, la Revolución es una lucha por el futuro; la Revolución tiene siempre su vista puesta en el porvenir y la patria en que pensamos, la sociedad que concebimos como sociedad justa y digna de los hombres, es la patria del mañana; la sociedad que empezamos a construir hoy y que edificaremos piedra a piedra”.
"La más importante tarea de una revolución es educar, y la función más importante de una sociedad es la función del maestro, sin la cual todo lo demás sería inútil".