"La Revolución no es una lucha por el presente, la Revolución es una lucha por el futuro; la Revolución tiene siempre su vista puesta en el porvenir y la patria en que pensamos, la sociedad que concebimos como sociedad justa y digna de los hombres, es la patria del mañana; la sociedad que empezamos a construir hoy y que edificaremos piedra a piedra. Como vemos así las cosas es que pensamos que nuestra tarea más importante está en la educación".
"La Revolución es una lucha de clases dura, y que se hace más dura cuando una revolución se desarrolla en las condiciones que se desarrolla la nuestra, bajo el incesante hostigamiento de una fuerza poderosa, infatigablemente hostil a nuestra lucha; circunstancias que hacen que los elementos que no se resignan al cambio profundo que significa una revolución, se sientan incesantemente alentados por esa fuerza extranjera".
"La Revolución es una lucha contra hábitos, costumbres, vicios y mentalidad del pasado".
"Nosotros cada día comprendemos más y mejor que la tarea más importante que tiene la Revolución es educar, la propia experiencia de la lucha nos enseña esa verdad".
"Nadie solo puede; todos juntos podemos. ¡Todos juntos podemos todo lo que queramos! ¡Todos juntos cargaremos la gran viga de la Revolución! ¡Todos juntos construiremos el porvenir, porque la fuerza de todos es la fuerza de cada uno de nosotros multiplicada! Y con la fuerza de las masas, con la fuerza del pueblo, sabiéndonos hermanos, blancos y negros, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, de la ciudad y del campo, seguiremos adelante".
"Y esta Revolución pertenece a esta hora; este pueblo pertenece a esta hora; y un acto como este solo puede pertenecer a una hora como esta, a una revolución de masas como esta, a una revolución proletaria como esta, a un pueblo que se ha superado, a un pueblo que se ha crecido, a un pueblo que se ha llenado de prestigio, de gloria y de esperanza legítima, porque sabemos que es cierto, sabemos que estamos preparando el porvenir, que luchamos por el porvenir, que podemos mirar risueños al porvenir, llenos de fe en el mañana, sin miedo al presente, sin miedo a nada".
"Y hay que tener fe en la Revolución, tener fe en el pueblo, tener fe en las masas; saber que con todas las dificultades, con todos los inconvenientes, y a pesar de las cosas que pueda haber mal hechas... porque las cosas que se hacen mal no tenemos tregua contra ellas, hay que luchar incesantemente contra ellas, pero cada vez todo funcionará mejor".
"La Revolución es obra de todo el pueblo. Si la Revolución tiene defectos, es como el hijo que tiene defectos también. Nosotros queremos que la Revolución sea perfecta, pero una cosa es las críticas que le hacemos los revolucionarios, y otra es las que le hacen los enemigos. A los enemigos no se las aceptamos".
"Lo que esté mal tenemos que discutirlo en nuestros sindicatos, en nuestros comités de base de las organizaciones de masa, en nuestros núcleos revolucionarios, en las aulas. Ahí es donde tenemos que discutir lo que esté mal. En la calle, somos defensores de la Revolución".
"La Revolución significa ahora para nuestro pueblo condiciones de vida muy distintas; pero significa sobre todo, para nuestro pueblo, la esperanza del porvenir".
"Los contrarrevolucionarios, los reaccionarios y los imperialistas nunca podrán explicarse eso. Nunca podrán comprender eso. Nunca podrán comprender, en su odio ciego, por qué el pueblo apoya a la Revolución".
“Lo que define a una revolución es tanto el apoyo de los más sanos, de los sectores más sanos de un país, como el odio de los sectores más envilecidos y más corrompidos”.