- Su madre Lina Ruz cumple 50 años. Escribe una carta a sus padres en la que le expresa: “Quiero por encima de todo que no se hagan la idea de que la prisión es un lugar feo para nosotros, no lo es nunca cuando se está en ella por defender una causa justa e interpretar el legítimo sentimiento de la nación”.
Cronología
- Redacta carta a su hermana Agustina llena de sensibilidad y ternura. En ella dice: “Agustina, no estés nunca triste porque tus hermanos estén presos. Piensa en la Historia de nuestra patria que tu has estudiado y comprenderás el sentido de nuestro sacrificio”.
- Dos médicos se personan en la celda de Fidel por órdenes del Coronel Chaviano para certificar que se encontraba supuestamente enfermo y no podría asistir al día siguiente a la tercera sesión del juicio contra los asaltantes del Moncada. La dictadura consideraba que Fidel le estaba haciendo un daño tremendo con sus denuncias en el juicio.
- Esa misma noche redacta una carta de denuncia para el Tribunal de Urgencia.
- Melba Hernández presenta ante el Tribunal de Urgencia la carta de Fidel en la que denuncia el intento de impedir su presencia en el juicio y reclama el cese de la incomunicación total a que ha sido sometido durante 57 días.
Como represalia por su actitud, la Dra. Melba Hernández es incomunicada al regresar ese día a la cárcel y Fidel es confinado al lugar más apartado de la prisión.
- Médicos forenses certifican que Fidel está en buen estado de salud, sin embargo, no lo dejan participar en las sesiones del juicio en el Tribunal de Urgencia.
- Escribe a Natalia Revuelta Clews colaboradora del movimiento revolucionario desde el reclusorio Nacional para Hombres de Isla de Pinos . Rememora recuerdos de su infancia en la escuela pública de Birán y comenta la situación actual de la enseñanza en el país.
- Se distribuye clandestinamente "La Historia me Absolverá"
- Envía desde Isla de Pinos una carta, a su nombre y de los demás compañeros presos, dirigida a todos los miembros del Movimiento 26 de julio donde critica la inercia en el accionar revolucionario, lamenta que su autodefensa no haya llegado al pueblo y muestra su preocupación por los compañeros en el exilio.
- Envía carta a René Guitart el Padre de Renato Guitart.
- Escribe carta en la que cuenta de su vida en solitario y hace un análisis de la politiquería de los partidos de la época. También esboza sus ideas de cómo debían ser los actos revolucionarios o partidistas: "Si algún día pudiera hacer algo, lo primero sería convertir los mítines de partidos en un verdadero medio de propaganda, indoctrinación, disciplinamiento, agitación y generador de energía de masas; desterrar por completo la payasería y el alarde de elocuencia que es lo que hasta ahora se ve donde quiera."
- Escribe nueva carta donde cuenta sus actividades de un día en la prisión. En una de sus partes dice: "Son las once de la noche. Desde las seis de la tarde he estado leyendo seguido de una obra de Lenin, El Estado y la Revolución, después de terminar El 18 Brumario de Luis Bonaparte y Las Guerras Civiles en Francia, ambos de Marx, muy relacionados entre sí los trabajos y de un incalculable valor..." y más adelante valora: "Me han servido de mucho mis viajes por el campo de la Filosofía. Después de haberme roto un buen tiempo la cabeza con Kant, el mismo Marx me parece más fácil que el Padre Nuestro. Tanto él como Lenin poseían un terrible espíritu polémico y yo aquí me divierto, me río y gozo leyéndolos. Eran implacables y temibles con el enemigo. Dos verdaderos prototipos de revolucionarios".
- Escribe carta en la que cuenta sobre la soledad de la prisión: "Tú no sabes cómo consume energías esta soledad. A veces estoy agotado. En esos instantes en que uno se cansa de todo, no hay refugio contra el hastío. La sensibilidad se embota y los días pasan como en un letargo." Pero también refleja en ella su personalidad y sentido de la vida: "... no tengo ambiciones personales; todos mis resortes son morales, un sentido del honor, de la dignidad, del deber..."
- Redacta carta desde la prisión en Isla de Pinos, donde le orienta a Melba Hernández cómo debería coordinar el trabajo con el grupo de revolucionarios que estaban en el país y en el extranjero, cuidar la coordinación con otras organizaciones y no llegar a ningún acuerdo, que no fuera sobre bases firmes y beneficiosas para la patria.