• Un numeroso grupo de amigos y compañeros acuden a la Estación Migratoria de Miguel Schultz, con el propósito de visitar a Fidel y sus dos compañeros aun detenidos. Entre ellos, María Antonia González, quien diariamente les llevaba la comida. Fidel hace una parte con Jesús Chuchú Reyes para conversar acerca de los pormenores de su detención por los Servicios Secretos mexicanos y le insiste sobre la necesidad de extremar las medidas de precaución con las armas no ocupadas.
  • La revista Bohemia publica el artículo de Fidel titulado “¡Basta ya de mentiras!”, enviado desde la prisión mexicana donde permanece detenido, el cual tendrá honda repercusión en la opinión pública nacional.
  • Envía mensaje a Juan Manuel Márquez pidiéndole ejecutar pasos necesarios para superar el difícil momento y llevar adelante el proyecto revolucionario.
  • El Presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), José Antonio Echevarría, alza su voz para reclamar justicia para Fidel Castro y sus compañeros presos en México en un artículo que publica ese día, la revista Bohemia con el título: “¿Quebrará México su tradición de hospitalidad?”
  • Numerosos compañeros y amigos acuden a la Estación Migratoria de Miguel Schultz para visitar a Fidel y sus compañeros. Entre ellos se encuentra la cubana Teresa Casuso, esposa y colaboradora de Pablo de la Torriente Brau en la década del 30, quien acude acompañado de un fotógrafo  encargado de realizar un reportaje al líder revolucionario
  • Tras 34 días de prisión es puesto en libertad condicional, gracias a la intervención del general Lázaro Cárdenas. Ernesto Guevara y Calixto García permanecerán presos unas semanas más.
  • Envía a Cuba varios manuscritos y cartas con Carlos Franqui, quien además llevaba una comunicación verbal para la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio sobre la nueva táctica de coordinación con otras organizaciones insurreccionales en la lucha contra la dictadura. Orienta el traslado a México de algunos miembros de la dirección nacional como Faustino Pérez, Ñico López, Jesús Montané, Pedro Miret y Melba Hernández. Instruye el rápido envío de un nuevo contingente de hombres para recibir el entrenamiento adecuado, entre ellos, el dominicano Ramón Mejías del Castillo, conocido por Pichirilo, con quien coincidiera cuando la expedición antitrujillista de Cayo Confites en 1947.
  • Esa mañana, acudió a la Dirección Federal de Seguridad en la Ciudad de México para recibir los dos vehículos que le fueron confiscados tras su arrestol por las fuerzas de seguridad la noche del 20 de junio.

  • A las 11:00 horas, tuvo una breve reunión personal con el general Lázaro Cárdenas para agradecerle las gestiones realizadas para lograr su liberación. El expresidente mexicano expresó  su satisfacción no solo por haber podido intervenir para su liberación, sino también por haberlo conocido personalmente.

  • En la capital mexicana se conoce que los revolucionarios cubanos que fueron detenidos, acusados de conspiración contra la dictadura de Batista, retiraron formalmente las solicitudes de amparo que habían presentado, habla en representación del grupo y declara que pidieron la cancelación “por haber cambiado nuestra condición completamente, ahora que estamos libres”.
  • Concede en la capital mexicana una entrevista exclusiva al gerente de la United Press en Cuba, Francis L. Mc Carthy, en la que anuncia su propósito de unir todas las fuerzas combatientes en Cuba y reitera que 1956 será el año decisivo en la lucha.
  • En la noche de ese día se reúne con Frank País García en la casa de Emilio Castelar 213, Colonia Polanco, en Ciudad México. Frank había llegado ese día desde La Habana. Era el primer encuentro personal entre los luchadores revolucionarios. En esta entrevista, ambos comienzan a trabajar en el plan para la lucha revolucionaria, que preveía acciones de apoyo a un futuro desembarco y una huelga general.
  • Arriban por vía aérea a Ciudad México, luego de breve escala en Miami, los miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, Jesús Montané y Melba Hernández, en compañía del joven moncadista René Bedia Morales. Tan pronto llegan, hacen contacto con Fidel para informarle de la situación del Movimiento en  Cuba y entregarle algunos documentos.
  • Inmerso en las tareas organizativas de la expedición revolucionaria cumple en la capital mexicana 30 años de edad.
  • Antonio “Ñico” López y Pedro Miret Prieto, miembros de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, llegan a México para incorporarse a los preparativos de la expedición. Se reúnen ese mismo día con Fidel en la casa sita en Emilio Castelar 213 y conversan sobre la situación del Movimiento en Cuba y los detalles de su salida.