“[...] El capital privado extranjero se moviliza por el deseo de ayudarse a sí mismo [...]”.
“[...] el capital privado extranjero no se mueve por generosidad, no se mueve por un acto de noble caridad, no se mueve, ni se moviliza, por el deseo de ayudar a los pueblos [...]”.
“[...] No tenemos un gran capital financiero, pero sí tenemos un gran capital humano.”
“[...] No tenemos dinero, pero tenemos capital humano.”
“¡La soberanía no se entrega ni se negocia! ¡El derecho a construir el régimen social, económico y político que nuestro pueblo elija, no se depone ante nada ni ante nadie!”
“No son las transnacionales las que nos van a integrar y las que nos van a unir; pero cuando hablamos de la integración económica y política de América Latina, hablamos, sobre todo, de una cuestión de conciencia, de una conciencia que hay que formar, de un pensamiento que hay que crear. Si no se crea un pensamiento, si no se crea una conciencia, nada será posible”.
“El camino revolucionario está preñado de dificultades; enormes dificultades esperan a cualquier país que se decida a marchar por el camino de la independencia nacional y del desarrollo económico y de la revolución”.
“El mundo está padeciendo, desgraciadamente, una de las más agudas crisis económicas de los últimos 50 años. Esa crisis económica azota fundamentalmente a los países del llamado Tercer Mundo, que están soportando el peso principal de la carga que les han impuesto los países capitalistas desarrollados”.
“Ese mundo, el de hoy, al que saquean y oprimen el imperio y sus aliados más ricos con su orden económico despiadado, con sus instituciones financieras, con sus millones de millones de deudas impuestas a los países subdesarrollados, obligados a pagar cada año más que lo que se les presta, elevando exponencialmente una deuda que se multiplica, conduciendo a cientos de millones, a miles de millones de personas hacia un abismo sin esperanza, ese orden no se puede mantener, ese orden es insostenible, ese orden se derrumbará ya que no se puede seguir subestimando a los pueblos, no se puede segui
“El orden económico prevaleciente ni es sostenible ni es soportable. No tiene solución posible sin grandes y profundos cambios. No es necesario abundar en datos, que aquí y en todas partes se repiten, para comprender la realidad. Los ejemplos de crisis locales, regionales y hemisféricas que se repiten con creciente frecuencia lo demuestran. De ellas no se libran ni países pobres ni países ricos”.