Varias veces nos hemos reunido en esta terraza norte de lo que es hoy verdadero Palacio del pueblo (Aplausos).  Es imposible dejar de recordar aquellas ocasiones anteriores:  la primera fue el día de nuestra llegada a la capital, después, en varias ocasiones más, y esta de hoy.
Hoy, como ayer, tratan los grandes intereses, los usufructuarios de esa situación, de defender con furia sus privilegios, y dicen que el mundo se echa abajo si nuestro país no vive como vivíamos ayer. Por eso, algún día miraremos también con asombro los tiempos en que el obrero no era nada, en que el campesino no tenía un pedazo de tierra, en que sus hijos no tenían una escuela, en que el trabajador no tenía siquiera un modesto círculo donde ir a descansar del trabajo en sus horas de ocio.
Esa no fue nunca la palabra de la Revolución Cubana, ese no fue nunca el lenguaje de la Revolución Cubana.  Cuando la Revolución Cubana adoptaba una medida, la adoptaba por razones económicas y sociales fundadas, por necesidades perentorias, y no teníamos que andar con hipocresías.  Cuando aprobamos la Ley de Reforma Agraria, no anduvimos con rodeos ni con pretextos; cuando rebajamos las tarifas eléctricas o las tarifas telefónicas, no estábamos persiguiendo lesionar la economía de Estados Unidos, porque la economía de Estados Unidos, es decir, la economía del pueblo norteamericano...
Y si creen que el pueblo flaqueará, ¡se equivocan!  Flaquean los que estaban acostumbrados a vivir muy bien, flaquean los que vivían del trabajo y del sacrificio de los demás, flaquean los que nunca pasaron hambre, flaquean los que nunca pasaron necesidad; pero ese pueblo, ese pueblo de guajiros, ese pueblo de obreros y de obreras que saben lo que es el trabajo, que saben lo que es el sacrificio, que saben lo que es pobreza, que han sabido lo que es el hambre, ¡ese pueblo no flaquea jamás!
Has querido destruir la Revolución, y con ello no lograrás, sino hacerla más fuerte y más firme .  Has querido deshacerte de la Revolución Cubana, y no conseguirás, sino que la Revolución Cubana al seguir adelante, a pesar de tus agresiones, ¡aparezca más digna y más admirable ante los ojos del mundo! . Porque teníamos muchas razones para luchar, y ahora tenemos una razón más; teníamos muchas razones para esforzarnos, y ahora tenemos una razón más, y esa razón es:  que quieres destruirnos.  Y a las razones que teníamos, sumamos esta:  saber que quieres destruirnos, para...
Eso quiere decir que nuestro pueblo quiere algo justo; eso quiere decir que nuestro pueblo quiere algo, por lo que siente que tiene un derecho que nadie se lo puede discutir.  Eso quiere decir que nadie se lo puede discutir.  Eso quiere decir que nuestro pueblo quiere algo más de lo que ha tenido hasta hoy; eso quiere decir que nuestro pueblo quiere vivir de forma distinta a como ha vivido hasta hoy. Eso quiere decir que nuestro pueblo no se puede resignar a seguir viviendo como vivía ayer; eso quiere decir que nuestro pueblo ha decidido trocar la sumisión de ayer, la esclavitud de...
Cuba no habla para los monopolios de América, Cuba no habla para los abogados de los latifundistas de América, Cuba no habla para los gobiernos títeres, Cuba no habla para las oligarquías y las castas militares, Cuba no habla para los explotadores de América; ¡Cuba habla para los trabajadores de América, Cuba habla para los campesinos sin tierra de América, Cuba habla para los estudiantes de América, Cuba habla para los intelectuales de América, Cuba habla para los pueblos de América:  los indios, los negros y los explotados sean blancos, sean indios o sean negros! 
Esta reunión se originó en una conversación que sosteníamos el compañero Santos Ríos, administrador general de cooperativas cañeras que ha sido el alma de esta organización, y nosotros, en los días en que nos encontrábamos todavía en cama en un obligado reposo por motivos de salud.  En aquellos días no cesábamos de preguntarnos cómo estarían las cooperativas cañeras, dada la importancia tan extraordinaria que esta organización tiene para la economía nacional y, además, por el interés que tiene el Gobierno Revolucionario en estas cooperativas, por ser precisamente las que se han...
Hace algunos meses nos reunimos aquí, en este mismo sitio, para la graduación de un grupo de compañeros del Ejército Rebelde que había recibido un curso de instructores para organizar las milicias en el interior de nuestro país.  Esos compañeros hace varios meses que están trabajando, organizando a las milicias en los centrales azucareros y en las zonas rurales.
Por eso ha sido una feliz casualidad; por eso ha sido hoy una feliz y significativa coincidencia, que en los precisos momentos en que se intriga contra nuestro país, en que el imperio poderoso moviliza todos sus millones y todas sus influencias para maniobrar contra nuestra patria, cuando se trata de cercar a nuestro país y de justificar agresiones contra nuestro país allá, en el seno de la OEA, hoy precisamente, ¡hoy precisamente!, se haya constituido esta Federación de Mujeres Cubanas, como respuesta digna, como respuesta elocuente de que nosotros por nuestra parte aquí, estamos, en primer...
A los sitios donde ustedes van no hay escuelas hechas, las escuelas tardarán más, pero por lo pronto estará lo más importante:  el maestro; lo primero, el maestro.  Una vez allí ya el maestro, no vayan ustedes a esperar que lleguen los lápices ni los libros, ¡no!, ustedes tienen que ponerse a enseñar enseguida.  Posiblemente haya algunas dificultades en el envío del material.  Calculen que hay que ir estudiando todas las vías para suministrar el material en las montañas.  No se pongan a esperar el libro o el lápiz, o la libreta, para empezar a dar clases, reúnan...
Resulta evidente que cada uno de ustedes, desde el sitio en que se encuentran, no puede tener una idea siquiera de la inmensidad de la muchedumbre que se ha reunido en la tarde de hoy.  Es un verdadero mar humano, que se pierde de un extremo a otro de la Plaza Cívica.