Fidel Castro realiza uno de sus habituales periplos por los planes en construcción que lleva adelante el Gobierno Revolucionario. En esta ocasión es por la Ciénaga de Zapata donde se han edificado centros turísticos en la zona de Girón, Playa Larga y la Laguna del Tesoro. Voy junto a él.
Una a una se van juntando las palabras. Una voz y otra y otra más hasta que el reclamo se torna coral. No hay otro modo de hacerlo en un mundo donde los muros no solo están en las fronteras, sino que se levantan desde los poderosos medios de comunicación para que nadie escuche. Poco a poco se  tiene la certeza de que no somos pocos los que creemos y luchamos por la sobrevivencia de la especie, en esta hora crucial.
Yo estaba muy abrumado en el momento en que pasa el ciclón Gustav. Fidel escribe en sus Reflexiones del 2 de septiembre de 2008 que solo los artistas podían "dejar constancia del episodio vivido y alentar a nuestro pueblo en su épica lucha". Y así fue. Fidel es la persona que me enseñó justamente el espacio por donde teníamos que entrar. A partir de ese momento en la Brigada pasamos de ser un grupo de amigos artistas a contar con gente en toda Cuba. La Isla va a seguir siendo un lugar asediado por huracanes, y vamos a seguir llevando lo que la gente merece.
Hoy vivimos el momento más prometedor y esperanzador de nuestra historia. Es el fruto del estoicismo de los cubanos, de lo que no faltó ni en los momentos más críticos: la fe en la Revolución y la confianza en el Comandante en Jefe, expresó Carlos Lage, miembro del Buró Político y vicepresidente del Consejo de Estado, en el acto de clausura de los homenajes de la Fundación Guayasamín por el 80 aniversario del Comandante en Jefe, celebrado en el teatro Karl Marx.
Luego de evocar cómo el 29 de noviembre del 2002, Fidel viajó a Quito para cumplir un compromiso nacido del corazón: estando en vida el artista le había prometido asistir a la inauguración de la Capilla del Hombre, esa magna obra que resume, según palabras del propio Guayasamín, "toda la tragedia que hemos tenido a través de nuestra vida y de nuestra historia en América Latina".
El artículo en dos partes de Fidel Castro sobre México ha generado en este final del verano de 2010 un escándalo político singular por la violenta reacción del gobierno de Felipe Calderón, que ahora él mismo está buscando acallar por temor ante el impacto de este texto, buscando distraer a los mexicanos con una fuerte campaña mediática sobre asuntos de poca importancia y atemorizarlos con la permanente amenaza de mantener al Ejército en las calles e intensificar la violencia en lo que resta del sexenio.
Luego de los asaltos a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, los combatientes que sobrevivieron fueron sometidos a juicio en la Causa 37 de 1953, hace 55 años.
El comandante Fidel Castro visitó dos veces nuestro país, la primera vez fue a sólo cinco meses del famoso 1 de enero de 1959, día de su entrada triunfal a la ciudad de La Habana, y la segunda 36 años después, en 1995, al ser invitado por el entonces Presidente de la República, Julio María Sanguinetti.
Entre recuerdos inolvidables de los trabajadores que día a día compartieron y apoyaron a Fidel en las diferentes áreas del histórico Palacio de la Revolución, transcurrió en la tarde de ayer la presentación del libro Caravana de la Libertad, de los periodistas Luis Báez y Pedro de la Hoz.
En Radio Rebelde, Jorge Enrique Mendoza es testigo de momentos inolvidables relacionados con Fidel y la emisora. Uno de ellos ocurre el 9 de octubre de 1958, cuando llega a la Sierra Maestra el informe de Camilo Cienfuegos sobre la invasión y su arribo a Las Villas.
En un multitudinario acto convocado por la Cumbre de los Pueblos y otras agrupaciones, miles de manifestantes se congregaron en el predio de la Universidad de Córdoba para escuchar a los presidentes de Cuba, Fidel Castro y de Venezuela, Hugo Chávez, quienes cerraron esta noche las actividades que durante cuatro días se mantuvieron en los debates de las cumbres paralelas.
Hoy cincuenta años más tarde podemos decir que el ejemplo cubano ha vencido con grandes sacrificios y vicisitudes, la crueldad que significa la más prolongada guerra económica que contra país alguno recuerda la historia de la humanidad. Y que con el impulso que representa los pronunciamientos que contra el bloqueo genocida impuesto por Estados Unidos, han expresado la totalidad de los países miembros de las Naciones Unidas, a excepción de los verdugos y sus  lacayos, terminará por derrotarlo.