Artículos y Reflexiones
Los colores rojo, azul y blanco de nuestra bandera, ondeada por las manos laboriosas de miles de jóvenes de la Universidad de las Ciencias Informáticas que cerraban el desfile, precedidos por los jóvenes de las Federaciones Universitaria y de Nivel Medio de la capital, los disciplinados y activos jóvenes de humilde origen que se forman como trabajadores sociales, los niños de La Colmenita y de otras creaciones de nuestra Revolución, saben que son portadores de un fuego que nadie podría jamás apagar.
Esperamos que cada Primero de Mayo miles de hombres y mujeres de todos los rincones del planeta compartan con nosotros el Día Internacional de los Trabajadores, que durante 50 años hemos venido celebrando. No en vano, mucho antes del Primero de Enero de 1959 habíamos proclamado que nuestra Revolución sería la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Los éxitos de nuestra Patria en las esferas de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y otras ramas, y en especial la fuerza y la unidad del pueblo, lo están demostrando, a pesar del bloqueo despiadado.
Estos días, en que tanto se habló del prolongado e injusto bloqueo a Cuba en las altas esferas de los países del continente, leo en La Jornada, de México, una noticia: “A finales de 1963, el entonces procurador general Robert F. Kennedy buscó anular la prohibición de viajes a Cuba, y hoy su hija, Kathleen Kennedy Townsend, expresó que el presidente Barack Obama debería tomar esto en cuenta y apoyar iniciativas legislativas para permitir a todo estadounidense el libre tránsito...
La intervención de Daniel en la Mesa Redonda de la Televisión Nacional fue como esperaba. Habló con elocuencia, fue persuasivo, sereno, irrebatible.
No ofendió, ni quiso ofender a ningún otro país de América Latina, pero aferrado a la verdad cada minuto de su comparecencia: Venezuela, Bolivia y Nicaragua, como portavoces del ALBA, de forma expresa rechazaron la idea de que la Declaración Final fuese...
Los hechos históricos demuestran la política hegemónica de Estados Unidos en nuestra región y el papel repugnante de la OEA como odioso instrumento del poderoso país.La fórmula de Insulza es borrar del mapa el criminal acuerdo. Raúl declaró en Cumaná que Cuba jamás se reintegraría a la OEA. Utilizando una frase lapidaria de Martí expresó que primero “se unirá el mar del Sur al mar del Norte, y nacerá una serpiente de un huevo de águila”.
El bloqueo a Cuba ni siquiera se mencionó en la Declaración Final y el Presidente de Estados Unidos la utilizó para justificar sus acciones y encubrir supuestas concesiones de su Administración a Cuba. Nosotros comprenderíamos mejor las limitaciones reales que el nuevo Presidente de Estados Unidos tiene para introducir cambios en la política de su país hacia nuestra patria, que el uso de la mentira para justificar sus acciones.
Vivimos tiempos nuevos. Los cambios son ineludibles. Los líderes pasan, los pueblos permanecen. No habrá que esperar miles de años, solo ocho serán suficientes, para que en un auto más blindado, un helicóptero más moderno y un avión más sofisticado, otro Presidente de Estados Unidos, sin duda menos inteligente, prometedor y admirado en el mundo que Barack Obama, ocupe ese inglorioso cargo.
Algún milagro debió producirse, pensé. La piedra filosofal ha sido descubierta. ¿Por qué preocuparse un solo segundo más? Nadie piense que fue obra de la casualidad. ¿Es que no sabemos leer y escribir? Es la OEA quien nos salvó a todos. Eso consta en 13 de los 97 epígrafes, de las 67 páginas de la declaración final.
Obama habló del poder militar de Estados Unidos con el cual podría ayudar en la lucha contra el crimen organizado y la importancia del mercado norteamericano. Reconoció también que los programas que lleva adelante el Gobierno de Cuba, como el envío de contingentes médicos a países de América Latina y el Caribe, pueden ser más efectivos que el poder militar de Washington a la hora de ganar influencia en la región.
No se sabe cuántas personas en Estados Unidos le escriben a Obama y cuántos temas diferentes le plantean. Es evidente que no puede leer todas las cartas y abordar cada uno de los asuntos, porque no le alcanzarían las 24 horas del día y los 365 días del año. Lo que sí es seguro es que los asesores, apoyados por las computadoras, equipos electrónicos y celulares responden todas las cartas. Su contenido será registrado y existen de antemano las respuestas apoyadas en múltiples declaraciones del nuevo Presidente durante su campaña por la postulación y la elección.
¿Cuánto petróleo se va a consumir en el mundo, a qué costo y a qué precio? ¿Quiénes son los responsables de la tragedia? ¿Qué límites le impondrán en Copenhague a los países que están por desarrollarse? Es un problema verdaderamente complicado.
Hoy hablé con franqueza de las atrocidades cometidas contra los pueblos de América Latina. Los del Caribe ni siquiera eran independientes cuando la Revolución Cubana triunfó. Precisamente el día 19, en que finaliza la Cumbre de las Américas, se cumplirán 48 años de la victoria de Cuba en Girón. Fui cuidadoso con la OEA; no dije una sola palabra que pudiera interpretarse como una ofensa a la vetusta institución, aunque todos conocen cuánta repugnancia nos produce.