Teníamos pensado aprovechar esta oportunidad de la clausura del congreso para tratar distintos temas de interés para nuestro país y para el pueblo.  Como siempre, hay que aprovechar estas ocasiones para discutir y tratar de esclarecer cuestiones de la Revolución, y me había emocionado bastante con esta oportunidad.  Pero no han venido las cosas del todo bien; primero porque se nos hizo tarde involuntariamente, y, en segundo lugar, porque anda por ahí un ciclón y posiblemente haya una zona grande del territorio nacional que, por lo menos, esté siendo afectada en estos momentos por...
Nosotros lo dijimos bien claro, que la Revolución estaría en marcha mientras quedara una injusticia por reparar.  Y hemos dado muestras de cumplir con la consigna de Antonio Maceo:  ¡La Revolución estará en marcha mientras que haya una injusticia que reparar en nuestra patria!; ¡la Revolución estará en marcha hasta que nosotros hayamos creado un país enteramente nuevo, una patria enteramente distinta de la patria de ayer!
Estamos, en fin, con todas las nobles aspiraciones de todos los pueblos.  Esa es nuestra posición.  Con todo lo justo estamos y estaremos siempre:  contra el coloniaje, contra la explotación, contra los monopolios, contra el militarismo, contra la carrera armamentista, contra el juego a la guerra.  Contra eso estaremos siempre.  Esa será nuestra posición.
Queríamos decirles que nosotros no estábamos muy de acuerdo en que se movilizara el pueblo a nuestro regreso.  Nos preocupa el hecho de que constantemente tenemos que estar saliendo, cuando no es el Presidente, es el Ministro de Estado o de Relaciones Exteriores, o el Primer Ministro u otros. Y tenemos que estar asistiendo a eventos de esta naturaleza, y no resulta lógico que cada vez que salgamos y regresemos, sencillamente cumpliendo con nuestro trabajo, porque ese es también nuestro trabajo, pues tenga el pueblo que estarnos haciendo los honores del recibimiento).
Y confesamos que entre las obras de la Revolución, ninguna más estimulante ni más hermosa que la obra educacional de la Revolución.  Pudiera decirse que es un pilar indispensable para alcanzar el éxito en todas las demás cosas que nos hemos propuesto.  Por eso, la importancia de este congreso y la importancia de este día para la Revolución.
Para nosotros, esto significa un triunfo más.  Ha sido largo el camino a recorrer; no ha sido fácil la tarea.  Prácticamente no teníamos los medios para lograrlo fácilmente.  El hecho de que hayamos podido graduar hoy 55 oficiales en la Escuela de Oficiales del Ejército Rebelde, se debe, en gran parte, al esfuerzo de un grupo de militares honestos que aportaron a la Revolución su experiencia y sus conocimientos.  Y no era fácil, repito, la tarea, en medio de las convulsiones de una Revolución, en medio de las tremendas pasiones que se agitan en la entraña de las...
Yo quiero empezar por una pequeña protesta, y es que hemos conocido de que a la entrada del Palacio de los Deportes fueron registradas las personas que aquí entraron. Y, desde luego, empezando por reconocer que los compañeros encargados de la seguridad lo hicieron con las mejores intenciones, y creyendo que cumplían con su deber ; sin embargo, nosotros queremos pedirles excusas a las personas aquí reunidas.
Nuestro país está enfrascado en una lucha dura, en una lucha importante, está jugando un rol muy importante en América y en el mundo. Eso debería ser para todos nosotros un motivo de orgullo, y no en balde a los cubanos hoy todo el mundo nos mira con verdadera admiración y reconocimiento.
Ha aprendido nuestro pueblo, y hemos ido aprendiendo también nosotros.  Y con esa experiencia, con más fe todavía, seguiremos hacia adelante.  No dormidos sobre los laureles, porque a pesar de lo que hemos avanzado, simplemente estamos empezando. Y ustedes también, compañeros, los que hoy reciben el honroso diploma que han recibido en esta escuela, que era la última, o el último cuartel de regimiento en convertirse en escuela, y por no dejar de convertirse en escuela, ¡se convirtió en escuela de oficiales de milicia!.
La contrarrevolución tiene, en primer término, a los centros de enseñanza, sobre todo, a los altos centros de enseñanza, y, en general, a todos los centros de enseñanza. Y va a esos centros a reclutar sus agentes entre los hijos de familias ricas, entre los hijos de las familias afectadas por las leyes revolucionarias. Y la contrarrevolución no va, precisamente, a la escuelita pública que el Gobierno Revolucionario abre en la entraña de las montañas. ¡A las montañas ni siquiera han ido nunca de visita los contrarrevolucionarios!  
Pero, ¿por qué precisamente ha surgido el problema en ese sector de la clase obrera?, ¿por qué precisamente surge el problema en este monopolio yanki nacionalizado por la Revolución?  Ha habido agitación en estos días en torno al problema eléctrico; sin embargo, no hay que agitarse.  No tiene nada de extraordinario, y les confieso sinceramente que para mí no tiene nada de extraordinario que haya surgido un problema en plantas eléctricas.  No nos sorprende, y todavía más, podía decirse que era de esperarse.No surge el problema en otro sector del país; sobre todo, no surge el...
El pueblo sabe mucho, ¡cómo sabe el pueblo! Puede decirse que el pueblo lo sabe todo; no solo como si lo razonara perfectamente bien, sino, casi casi, hasta como si lo adivinara.